Entrenamiento con rodillo
Desde Chico Veloz nos sumamos al #quédateencasa y, por ello, en este post os proponeros un entrenamiento con rodillo para que, además de seguir ejercitándonos, no dejamos abandonada nuestra bicicleta.
Pero primero…
¿Qué tipos de rodillos hay?
A grandes rasgos, podemos diferenciar entre tres tipos de rodillo:
- Rodillo estándar: Este rodillo consiste en un soporte, el cuál fijas al eje trasero de la bicicleta. Hay algunos que pueden marcar la velocidad que alcanzas.
Este tipo de rodillos está indicado para entrenamientos de potencia y ofrece más seguridad que el rodillo de rulos.
Las bicicletas de carbono pueden sufrir un poco con este rodillo, por lo que recomendamos no ponerse de pie durante el entreno. También, es recomendable que una vez que lo usemos, lo desmontemos, para que el eje trasero no esté apretado durante mucho tiempo, ya que en caso contrario podríamos dañarlo.

- Rodillo de rulos: Este tipo de rodillo es más real que el anterior, ya que, además de pedalear, debes mantener el equilibrio en todo momento, debido a que la bici no tiene sujeción alguna. Basta con montar la bicicleta sobre él y comenzar a rodar. Es un entrenamiento muy completo y, además, la bicicleta se desgasta muy poco. Está indicado para el calentamiento de antes de competición.

- Rodillo interactivo: Los rodillos interactivos van conectados con una app que simula una ruta en bicicleta. Desde una pantalla de televisión, tablet o smartphone puedes ver el recorrido que estás realizando, además de sentir la vibración de la carretera o el desnivel del terreno.

Fotografía: https://www.tupotencia.com/rodillos/
En el siguiente vídeo puedes ver como funciona.
Pautas para un entrenamiento con rodillo
Es importante adaptar los entrenamientos a nuestra forma física y, en la medida de lo posible, a lo que hacíamos en cada una de nuestras rutas. Aunque hay que tener en cuenta, que el entreno dentro de casa se hace más intenso que fuera.
Si tu estado de forma es óptimo, con entrenar 1 hora al día sería bastante, ya que es un entreno continuo; a diferencia de la calle que te da el viento y puedes relajarte en las bajadas.
Nos hidrataremos constantemente, ya que os daréis cuenta de que empezamos a sudar muy pronto. Si tu objetivo es mantenimiento, lo ideal sería hacer no más de una hora a un ritmo constante ya sea de pulso, watios o cadencia.
Teniendo en cuenta de que al ser un confinamiento largo, no podemos seguir entrenando con normalidad y nos lo tomaremos como una pre-temporada, no sólo debemos de hacer entrenamientos de rodillo, sino incluir entrenamientos de fuerza, core, así como estiramientos y ejercicios de flexibilidad.
Si lo que buscas es entrenamientos más intensos, lo ideal sería mantener el ritmo, pero elevando el nivel cada cierto tiempo, por ejemplo:
– 15’ calentamiento 120-130 pulsaciones por minuto.
– 10’ a 130-140ppm
– 8’ a 140-150ppm
– 2’ a 150-160ppm
– 1’ a tope (si tu estado lo permite)
– 15’ vuelta a la calma 120-130ppm
Es muy importante una buena hidratación, y no olvidéis poner el rodillo, en la medida de lo posible, en un sitio ventilado, tener cerca una toalla, algo de música y ¡a entrenar!
Os dejamos un vídeo en el que os explicamos que rodillos tenemos y cómo se montan:
Esperamos que os hayan servido estos consejos. Si queréis dejar vuestro comentario u opinión no dudéis en hacerlo por aquí o en redes sociales.
¡Hasta la próxima!





